TUMORES EN PARPADOS

TUMORES EN PARPADOS

Existe una gran variedad de tumores benignos que pueden aparecer en los párpados. Con algo de experiencia se puede determinar un 80% de ellos mediante la biomicroscopía (lámpara de hendidura). Es importante saber diferenciar las formaciones benignas de las malignas. Las principales tumoraciones benignas que aparecen en los párpados son los quistes y los tumores pigmentados. Cualquiera de la múltiples glándulas situadas en los párpados se puede transformar en un quiste, pueden contener un líquido claro o cremoso, el contenido líquidio puede secarse y formar en una bola sólida, en ocasiones el líquido claro puede aparecer como un quiste azul por fuera y contener un deposito de arenilla blanca. La formación de un quiste es casi siempre un signo benigno, no podemos decir lo mismo de los tumores pigmentados, en este grupo se incluye el gran grupo de los nevus, los papilomas y los epiteliomas basocelulares, éstos pueden presentarse con o sin pigmentación lo que dificulta su diferenciación.

TODO LO QUE HAY QUE SABER SOBRE...

  • Los Tumores Palpebrales son aquellos que aparecen en los párpados en forma de lesiones, granitos o bultitos que no suelen producir síntomas y en ocasiones pican, escuecen o incluso sangran y pueden formar costras.
  • Los Tumores Orbitarios son los que se encuentran en la cavidad orbitaria, que envuelve el ojo, por lo que algunos de ellos son de difícil acceso. El paciente puede notar el ojo más salido y/o desviado, o ver doble.
  • Ambos tipos de tumores pueden ser benignos malignos (cancerosos), en cuyo caso hay que intentar extirparlos.
  • La extirpación de tumores palpebrales suele tener gran tasa de éxito, siempre que se elimine el tumor por completo y parte de tejido sano de alrededor.
  • El pronóstico de los tumores orbitarios es variable dependiendo de la etiología. Estos tumores no siempre pueden extraerse por su difícil acceso.
  • En el caso de los tumores en los párpados, el daño solar suele ser el mayor factor de riesgo. Las personas que han estado expuestas a la luz solar durante años ya sea por trabajo o por exposición voluntaria al sol, las personas de edad avanzada y de piel clara tienen mayor predisposición a sufrirlos.